La Unión
se emociona y encumbra a
La Unión
se emociona y encumbra a
Creo que sigue sin resolverse quién fue el autor de uno de los fandangos más bellos de este arco estilístico flamenco:
AUDIO: Poniendo atención se oirá jalear a los cantaores antes de su fandango: ("¡Venga Alcalá!" ... "¡Vamos Mazaco!") Ir a descargar
En el Volumen 42 de la colección "Cátedra del Cante" se incluyen algunos de estos fandangos de desafío sin hacer mención ni al Niño de Alcalá ni a Jesús Perosanz. No así en el número 25 de la colección "Antología de Grandes Clásicos del Cante Flamenco" que editó por fascículos El Correo de Andalucía entre Septiembre de 2.001 y marzo de 2.002 donde se incluyen los que grabó con el Niño de Alcalá y se especifica en la carátula.
AUDIO: Las dos voces se distinguen claramente Ir a descargar
La historia del flamenco está llena de errores que vamos transmitiendo, sin querer, de unos a otros.
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Al toque de la oracion
se me redoblan a mí las penas
porque a esa hora murió
aquella mare tan buena:
¡Que solito me dejó!


<<...Bebió de todos y de cada unos de los grandes intérpretes de su tierra; de los maestros creadores y de aquellos que apuntaban solamente un ligero matiz personal. Todo fue válido para ir amasando su propio pan expresivo en la inmensa tahona de su alma musical...>> de la "Historia Antológica del Fandango de Huelva" de A. González Merchante, "El Raya".
José Rebollo Piosa (Moguer 1.895 - Sevilla 1938). Creó un fandango <<...lento y cadencioso y de una tremenda valentía,... >> Pincha aqui: biografía y fandango.
También hay que desmitificar estos cantes. Decir que cada pueblo de la provincia de Huelva tiene su propio fandango es una exageración. Antonio González Merchante, conocido como "El Raya" por su típica forma de peinarse, que formó parte del grupo "Los Rocieros", ha escrito una completísima "Historia Antológica del Fandango de Huelva" donde queda de manifiesto que Alosno, Valverde del Camino, Huelva capital, Calañas, Cabezas Rubias, Santa Bárbara de Casa, El Cerro del Andévalo, Zalamea la Real, Almonaster la Real y Encinasola pueden atribuirse el mérito de tener su propio fandango. El resto, <<...a los que bautizamos como "descafeinados", producto de mezclas o variantes ya establecidas y que carecen de la base musical necesaria para separarlos de lo ya "inventado">>. Así lo manifiesta Onofre López en el prólogo del citado libro.