Tras tres semanas de hospitalización, vuelvo a disfrutar de los aires de la sierra, del campo, de los animales y de la familia.
Tras un montón de pruebas se me ha diagnosticado un linfoma y en la primera sesión de quimio se me han reparado un montón de achaques propios de la edad.
Dos son los motivos que me han llevado
a publicar esta entrada.
En primer lugar quiero agradecer
a todo el personal de la
Planta IV del Hospital de San Pedro de Alcántara
de la Seguridad Social de Cáceres
el trato recibido.
Si no fuera por lo que es,
casi me habría dado pena de abandonar el hospital.
A ustedes señores míos,
nuestros dignos mandatarios
quiero aclararles un punto
que es necesario aclararlo:
Dejen de engañar al pueblo,
dejen de privatizar para beneficio de sus amigos,
no destrocen la buena calidad de la Sanidad Pública,
daros una vuelta por oncología y hematología
del San Pedro de Cáceres,
no se aprovechen de sus influencias
para enriquecerse
en los momentos peores para la población...
Lo dicho:
¡¡¡¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!!!!
de todo corazón
al personal que me ha estado tratando.
Y como este es un blog de flamenco, el segundo motivo no podía ser otro que plasmar con algunos cantes los pensamientos que me acompañan
Hace un par de semanas tuvimos que salir "huyendo de la quema"
de la Sierra de Gata cacereña
que se quemaba irremediablemente.
Me dieron ganas de comentar
la letra de las mencionadas alegrías
en las que su autor,
Luismi Baeza,
marido de la artista,
habla de una de las cosas que más
nos angustian:
el cambio climático.
En éstas estaba yo cuando recibo la respuesta
de una amiga a la que contaba lo sucedido.
Imposible mejorar sus comentarios sobre el tema
Así que, amiga Rosalía,
me permito publicar parte de tu email.
<<¡Huyendo de la quema!
Qué penita todo lo ocurrido. La naturaleza, parece que está protestando, hablando, gritando ¡¡Tratadme bien!!
Qué penita sus consecuencias, las sufre la gente de paz, las personas de bien, la gente llana, inocente, que sólo desea habitar sus días de la forma más tranquila posible.
Qué injusticia que el grito del paisaje no sea prioridad, que tras el paisaje desolado, no vienen actuaciones que de verdad lo preserven. Las personas deben volver a poblar estos territorios. La montaña vacía, la sierra deshabitada, los pueblos solos, no pueden ser cuidados y vigilados por sus moradores, como antaño. Las personas que habitaban esas tierras, sus pastores, los agricultores, los ganaderos, son los que mantenían el campo "a raya" y son los que de verdad conocen las bocas de agua, los ríos, los pozos, los cortafuegos, son los que de verdad custodiaban nuestra tierra, la Tierra de todos.
Creo que mientras las ciudades rebosen habitantes y media España siga despoblada, el campo, la tierra, el paisaje, los árboles, arbustos, ramas, verde, crecerán, crecerán sin remedio, de forma exponencial, como los virus maliciosos, y ese desorden vegetal y la maldad de las personas de manos de empresas con intereses, esos dos elementos unidos seguirá siendo carne de incendio, material altamente fungible, peligro de quema, riesgo de destrucción... pobres gentes, siempre pagamos los mismos...>>
Gracias, querida amiga, por tus emails y por tu amistad.
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. “Me aterran las consecuencias del cambio climático.
El 19 del pasado mes de agosto publiqué el recibo de un proyecto de libro de Felipe Lara titulado "Querencias" que puedes consultar aquí
Hoy recibo un ejemplar de dicho libro que,
amablemente, me firma de su puño y letra.
Me reafirmo en todo lo publicado, que aparece en el libro, y añadir que gozar de su amistad es el mejor regalo que podría hacerme.
Dos notas más que añadir:
Agradecimiento por acordarse de mi pueblo, la "Ciudad de la Música", y de mi libro "Solera Extremeña: Así canta Villafranca"
Y ahora que está tan de moda comprar por internet y concretamente en Ámazon, vale la pena echar un vistazo a las páginas dedicadas al tema de la explotación por algunas de estas multimillonarias compañías, que prefieren pagar a caros abogados en vez de a los trabajadores que explotan. Habrá que tratar el tema con más detalle en otra ocasión.