miércoles, 25 de noviembre de 2015

EL POLÉMICO FANDANGO DE "EL PICHICHI"


   Creo que sigue sin resolverse quién fue el autor de uno de los fandangos más bellos de este arco estilístico flamenco:


  • Veamos lo que nos cuenta Rafael Hidalgo por boca de Manuel López Martín en el siguiente vídeo de YouTube
   Al parecer, el verdadero Pichichi creador de un fandango no fue Antonio sino Juan, también llamado Niño de San Jacinto. Primer punto polémico.


  • Otro vídeo interesante sobre el particular que merece la pena visionar:

   Al parecer, también, el primero en grabar este fandango, allá por 1.977, fue Antonio Chacón Cruz de Sevilla


  • Y un tercer vídeo, en el texto que lo acompaña, nos dice que José Antonio Muñoz García, El Chozas de Sevilla (para no confundirlo con el de Jerez) graba unos fandangos con el título de "Mi primer querer" y que cataloga como "Fandangos personales" atribuyéndose su creación a partir de un fandanguillo que escuchó a un aficionado.
https://www.youtube.com/watch?v=-Bsw3czHLY0

   De lo que sí podemos estar seguros es que dichos fandangos han sido grabados, entre otros, por Antonio Chacón Cruz, José Galán y El Chozas. Y digo entre otros porque Rafael Calderón, Niño de Olivares, nos dejó también su versión personal de este hermoso fandango:



AUDIO
"Es preferible de estar loco"
Fandangos al estilo de El Pichichi
Cante: NIÑO DE OLIVARES
Guitarra: Paco Javier Jimeno
Del doble CD "Cante de las minas 1993 - 2001"



A ver si alguien nos aclara todo esto...




*****
Escuché a un sabio que decía:
es preferible de esta loco.
A la mujer que yo más quería
me ha dejao y se ha ido con otro
con to'a mi sabiduría.

Rafael Calderón

miércoles, 18 de noviembre de 2015

LA MILONGA DE FELIPE LARA




Publico el siguiente correo de FELIPE LARA:


Queridos amigos:

Os recomiendo que escuchéis EN BUENOS AIRES (ARGENTINA) “milonga de Felipe Lara”, magistralmente interpretada por Maite Olivares, todo un portento de voz, sabiduría y arte flamenco, con el excelente acompañamiento guitarrístico de Manolín García.

Me siento muy orgulloso y me emociono, cuando escucho mis versos de humilde autor tan logradamente enriquecidos por sus bellos ornamentos vocales . Será muy difícil que otros igualen tan redonda interpretación, que ha quedado grabada y será guardada como oro en paño, para que nuevas generaciones de cantaores extremeños, andaluces y de todo el amplio espectro flamenco, la tomen como referente de obra impar flamenca.

Para escuchar a Maite olivares tenéis que pinchar en la url que adjunto os mando, y cuando esta se abra pinchar en Internet Explorer. Después correr el dial hasta el minuto 24:55 del programa Palos y Quejios Canal Extremadura Radio 15/11/2015.

Un abrazo de Felipe Gértrudix Lara (Felipe Lara).


Pues aquí la tenemos:

"EN BUENOS AIRES (ARGENTINA)"
Milonga
Autor: FELIPE LARA
Cante: MAYTE OLIVARES
Guitarra: MANOLIN GARCÍA






Ahora sólo falta que los artistas 
extremeños se animen a divulgar la 


*****

GUERRA DE AMOR ENTRE DIOSES

Cansado el de acá le propuso al de alá:

¿Por qué no despertamos ya del letargo

y nos ponemos de una vez a trabajar?.

Como somos poderosos y magnánimos, 

muy poco tardaremos en convencer,

a quienes en nuestros santos nombres;

dan tiros de gracia o destruyen por placer.


De acuerdo, no se hable más del asunto:

  Convierte tú en chocolate las armas de los míos,

que yo con bombarderos y tanques de los tuyos,

haré churros para mojar aunque me salgan torcíos.


Y así, con un sincero borbotón de ideales sanos,

fue sellada en paz, la guerra de amor entre dioses,

mejorando el proceder de los seres humanos.



  
Un abrazo de Felipe Gértrudix Lara (Felipe Lara).


martes, 3 de noviembre de 2015

XII OTOÑO FLAMENCO DE FUENTE DE CANTOS. Enrique "El Extremeño"


He recibido, para su difusión, la crónica siguiente:

_____





31-X-2015
XII OTOÑO FLAMENCO DE 
FUENTE DE CANTOS
GRAN FESTIVAL DE ARTE FLAMENCO 
EN HOMENAJE  A  

“ENRIQUE EL EXTREMEÑO”.


Como todos los años, en forma de cierre, con broche de oro, del XII Otoño Flamenco de Fuente de Cantos, se celebró el sábado 31 de octubre de 2015 el Gran Festival de Arte Flamenco, que año tras año se viene realizando en recuerdo de aquel histórico Festival, para el flamenco extremeño, porque fue el primero de los celebrados en Extremadura, el 29 de abril de 1972. El Gran Festival estaba dedicado este año, en homenaje, a Juan Antonio Santiago Salazar, ENRIQUE EL EXTREMEÑO por su trayectoria artística, después de cincuenta años dedicados al cante flamenco por todo el mundo.

Enrique el EXTREMEÑO, nacido en la vecina localidad de Zafra, hace 61 años, se trasladó casi en pañales a Huelva con su familia y allí asentado en el Chorrito Bajo, al que ha dedicado su último disco, se empezaría a hacer notar, desde que empezó a andar, como El Extremeño, nombre que después adoptaría en su vida artística, siempre con ostentoso orgullo. Y en Huelva, entre mares y aguardiente, empezaría a sedimentar su afición, escuchando desde muy chico a sus parientes Los Salazar, Los Cantares y al Niño de Barbate, al Muela, que era todo un maestro ejerciendo por las casas de las niñas valientes, como dice el maestro Fosforito, y después en la peña flamenca de Huelva a partir de que se creara en 1972.




Con  treces años empezaría a cantar en un conjunto, Los Mayorales, con los que grabó un disco en Barcelona con 14 años, después vendría su doctorado en el flamenco que realizaría nada menos que con José Salazar y la Cañeta de Málaga, con los que convivió en torno al tablao que ellos tenían en Puerto Banus. A partir de ahí, Enrique, dotado de esa potente voz de bronce, se hizo cada vez más conocido y reconocido, y requerido por todos las grandes compañías y los grandes artistas del Baile Flamenco, disciplina, el cante de acompañamiento, en la que  se ha convertido en el maestro indiscutible.
Es justo decir que además no se conformó ni se durmió en los laureles reconocidos de esa faceta cantaora, si no que todo lo contrario estudió mucho, aprendió mas, y ganó también importantes premios en Linares y en Jerez cantando pa adelante, enriqueciendo su ya larga trayectoria artística, por la que en este XII Otoño Flamenco de Fuente de Cantos ha sido reconocido y homenajeado en la tierra donde nació.
El festival al estar dedicado a Enrique, se nutría fundamentalmente de su familia, su mujer Polvorilla de Cádiz, su hijo Ñoño Santiago y la pareja de este, la bailaora Inés Rubio. Además se daba a conocer a un cantaor, Gerardo Iglesias “El Jayao” que se estrenaba en su tierra, nacido en otro pueblo vecino, Montemolín, con lo que la peña Flamenca, a través de los Otoños Flamencos, cumplía una vez más con el objetivo propuesto de dar a conocer a los artistas extremeños de la diáspora. El Jayao, tiene 62 años, lleva en Madrid desde los cinco y es hijo del cantaor también extremeño de Montemolín, Agustín El Pastor, recientemente fallecido. Su acompañante en su estreno fue Domingo Díaz, el guitarrista jerezano que también es fuentecanteño.


Se abrió el festival con el cante de Gerardo Iglesias El Jayao, al que dimos a conocer con gusto en la presentación, acompañado por el guitarrista jerezano-fuentecanteño Domingo Díaz: El Jayao empezó, algo nervioso, por malagueñas y a medida que fue cantando se fue templando y calmando. Hizo primero la de Gayarrito con muy buena factura y después otra del Mellizo y las remató con el fandango conocido como de Frasquito Yerbabuena.


Siguió El Jayao por Cantiñas en las que demostró que conoce el oficio y el compás con un amplio recorrido por ellas y después se metió en el cante por Siguiriyas. Hizo un entrada por Manuel Torre y otra de Jerez y remató con la cabal de Silverio Frankonetti muy bien acompañado por Domingo Díaz.
Terminaron El Jayao y Domingo Díaz a compás y ritmo de Bulería por Soleá y de esta forma encauzó la Soleá de Charamusco, según Mairena, y la ligó en el mismo contexto de Triana con la Soléa Petenera y el Correo de Vélez que nos regaló en su disco con 80 años el maestro Pepe el de la Matrona.
Se esperaba con curiosidad al Jayao, al ser de Montemolín, y no defraudó las expectativas creadas: tiene voz bonita, conoce el cante, lo hace de forma personal y es un grandísimo aficionado. Su actuación fue justamente correspondida por el acompañamiento de Domingo Díaz, el guitarrista autodidacta que como siempre estuvo sobrio y ajustado, sin concesiones para la galería y los dos fueron muy aplaudidos.
Seguidamente Inés Rubio  hizo su primer baile y fue por Tarantos, con ese acompañamiento de lujo que es el apoyo de su suegro Enrique el Extremeño, secundado por Paulo Molina y el toque de su marido Ñoño Santiago, todo en familia. Bailó Inés muy decidida, muy concentrada y a medida que fue entrando en razones empezó  a sacar su casta y su garra, al mismo tiempo que revestía su baile de plasticidad. Tiene fuerza, hechuras, es muy segura de pies y además es elegante, habla con los brazos y con las manos y cuando entraron en los tangos también con las caderas.


El acompañamiento, fue como para guardarlo en un marco, comenzó Paulo con dos Tarantos muy sentidos y llevados y después hizo otro Enrique acordándose del Muela a través de José Salazar. Después remataron los dos por Tangos con esa guitarra de Ñoño, mezcla de tradición y de vanguardia, que de bien llevada  no se nota, de forma que fueron varias veces interrumpidos con los aplausos en cada desplante. La noche se había puesto cara y el flamenco más.


Fuera de programa, quiso Paulo Molina dedicarle un cante, a su maestro,  al Tío Enrique en el día de su homenaje y lo obsequió con unas bellas palabras de reconocimiento en las que expresó que era su referente y su ídolo con su forma de cantar y después hizo un brillante cante por Jaleos, muy flamenco, muy gitano, en el que se postuló como un sucesor de las fuerzas vivas del flamenco extremeño actual, como queriéndonos decir que nuestros cantes autóctonos tienen el futuro asegurado con los valores de la nueva generación. Lo acompañó Ñoño Santiago en ese toque tan complicado que es siempre el Jaleo Extremeño.


Y entró ese torbellino llamado Polvorilla, Polvorilla de Cádiz, que tiene la gracia y el salero, la sal y el azúcar de la tacita de plata y su barrio de Santa María. Cantó con decisión primero por Alegrías, muy salerosas, después por Tangos, acordándose como siempre de Badajoz y como no de Utrera. Se le nota mucho a La Polvorilla los años que lleva en Utrera, con esos cuplés, canciones y coplas por tangos y después por Bulerías que pusieron mucho colorido a  la noche. Estuvo magníficamente acompañado por su hijo Ñoño Santiago y fueron muy aplaudidos.




Y abajo el telón y la pausa,  llegó el momento de los reconocimientos, en el que tuvimos el placer de hacerle una semblanza a Enrique el Extremeño, en el día de su homenaje. Un Enrique que, a pesar de su oficio y su experiencia estaba hecho un flan y que se fue emocionando a medida de que fue recibiendo las distinciones a los justos merecimientos por su brillante y larga trayectoria artística.


Empezó el presidente de la Peña Flamenca de Fuente de Cantos, Luís Molina, que le entregó un cartel enmarcado de este Otoño Flamenco 2015, en el que se recoge su homenaje, leyendo su dedicación. Siguió el presidente de la Asociación de Arte Flamenco de Extremadura, la peña flamenca decana de Extremadura, Ildefonso Castaño, que quiso sumarse al homenaje, entregándole una placa para el recuerdo.
Y a continuación entraron las Instituciones, el Ayuntamiento de Fuente de Cantos, de manos de la Concejala de Cultura, doña Luisa Pagador, ya que la alcaldesa en esa noche no pudo asistir por encontrarse fuera de la localidad, le hizo entrega de un busto en plata de Zurbarán, el universal pintor de Fuente de Cantos.


 Y por último,  el Centro Extremeño del Flamenco, le entregó una encina plateada con bellotitas negras, como cantaba Juan Cantero en sus Jaleos y Mairena por Soleá. Se la entregó en nombre de la máxima autoridad cultural de la autonomía, la Secretaría General de Cultura de la Junta de Extremadura, doña Tony Álvarez, Directora del Centro Extremeño de las Artes Escénicas y de la Música, que tuvo unas palabras de reconocimiento para el artista homenajeado al que agradeció su labor como embajador por el mundo de Extremadura y resaltó su brillante trayectoria artística como profesional del cante flamenco durante cincuenta años, siempre llevando el nombre de su tierra con ostentoso orgullo.

Y Enrique no tuvo más remedio que corresponder con unas palabras en las que aguantó el tipo y salió airoso agradeciendo a todos los presentes, la asistencia a su homenaje, manifestando que siempre llevaría este homenaje en su corazón y que los recuerdos recibidos ocuparían un lugar muy destacado en su casa: “Porque  por mucho que han querido posicionarme en otros sitios en los que he estado y vivido y en los que me he sentido y me siento muy a gusto: Siempre me he sentido y me siento extremeño hasta la medula”.


Y empezó a hablar ahora ya con el cante: Comenzó Enrique con muchas ganas y como quiera que habíamos referido que era un cantaor muy estudioso que no se había conformado con la faceta del baile y que se atrevía con todo, empezó cantado una Vidalita, con una salida amilongada, aunque estos cantes se confunden por ser hermanos, y después entró en el Triste rancho que metió en los primeros años del siglo XX, Manuel Escacena en el flamenco; después se acordó de otra, de uno los maestros por estos cantes, junto con Marchena, Juan Valderrama, con su Palomita blanca, vidalita, pico colorado….. Terminó muy bien Enrique y gustó por este cante tan poco apropiado para su voz de bronce, dejando el primer sello de sabiduría. Muy bien Ñoño con él, disfrutando a pesar del largo maratón que hizo en la noche.


 Siguió con un amplio abanico de Cantiñas y en ellas, como diría Fernando Quiñones, jugó o mejor jugueteó  con estos cantes casi hablados, con sal y azúcar, con gracia, con cortes, pausas, irregularidades pero todo a compás. Ahí Enrique hizo y mostró no digo un dominio, sino una autentico alarde del cante a compás. Esto que llaman, ahora, la dictadura del soniquete. Pero, qué fácil parece cuando uno lo domina como Enrique. Genial Ñoño en el acompañamiento con complicidad y compenetración total, sacando fuera la casta paterna y materna.

Y entró en el cante por Solea, que empezó con una entrada muy particular para después hacer un amplio abanico de estilos, mostrando sus conocimientos, mezclando tradición y nuevos giros y llevando siempre esa batuta del cante a compás solemne que es la marca del cante por solea. Ñoño en la misma tónica de brillantez. Fueron muy aplaudidos.

Cometió el error, Enrique, al encontrarse tan a gusto, de decir que le pidieran lo que quisiera, que estaba dispuesto a cantarlo todo y claro está, entraron en baza los monográficos del fandango.
Rompió entonces Enrique, por complacer, la progresión jonda de la noche - después me confesó en la peña que lo que le hubiera gustado, era vaciarse por siguiriyas - y entró en una serie de Fandangos naturales, muy gitanos, muy bien tirados y mejor rematados, que es lo difícil del fandango como decía siempre Toronjo.
Y por último finalizó su actuación en solitario por Bulerías, en amplio espectro. No pudo vaciarse por siguiriyas pero vaya si lo hizo por Bulerías, demostrando  que es un dominador de todos sus estilos, Jerez, Lebrija, Utrera, Sevilla y Cádiz, finalizando con ese Corazón loco que inmortalizó Bambino, en homenaje a la tierra donde vive en la actualidad, pero a su forma y manera y ahí ya el público definitivamente se entregó. Aplaudieron de pie a padre e hijo, en un larguísimo  y ovacionado aplauso.


Y broche de oro con el baile estrella del cante de Jerez, la bulería por soleá, en el que Inés Rubio flamenquísima, salió a por todas, llevada por un cante que fue para mí de lo mejor de la noche, no me extraña que quieran tanto a Enrique en Jerez, lo borda, suena a muestra por este cante. También Paulo lo secundó con fuerza y flamenquismo y Ñoño con el soniquete, la armonía y el sabor.

Fue todo un recital del mejor baile, de lo mejor que hemos visto y oído en todo los Otoños Flamencos. Enhorabuena a esa joven catalana de Reus, pero formada ya en todas las catedrales, porque lo tiene todo para bailar, con esa raza y esa elegancia, que no se lleva en estos tiempos, pero que es lo que emociona. Broche de oro, que fue premiado con todo el público en pie aplaudiendo justamente a todos los artistas.


El otoño flamenco había terminado, artísticamente con mucho éxito. ¿Valdrá  la pena meternos en el próximo?

Como siempre copa de despedida y agradecimiento en la sede de la Peña Flamenca en la que nos visitaron aparte de las autoridades descritas, varios concejales fuentecanteños de las distintas fuerzas políticas que constituyen la corporación y representantes de la peñas flamencas de Badajoz, Ribera del Fresno, Jerez de los Caballeros, Quintana de la Serena, Campanario, Llerena, Bienvenida y una nutrida representación de aficionados de Montemolín que venían acompañando al Jayao.
Y esta noche si se metió el palo en candela y fue El Jayao quien quiso dedicarle unos cantes a la Peña Flamenca que lo había dado a conocer en este Otoño. Subió, acompañado de Domingo Díaz, al pequeño escenario de la sede y se desquitó con una serie de Fandangos naturales, con los que quizás debió rematar su actuación en el festival y es posible que se le fueran por los nervios. Tiene una voz muy flamenca El Jayao y tira muy bien los fandangos naturales. Después hizo una Milonga que cantaba su padre aunque no lo dijo, muy bonita, muy musical y sentimental. Fuertes aplausos otra vez.



 Con el lleno absoluto que había en  la Peña, era muy difícil que aquello cuajara en más cante. Pero al final, cuando se fue  despejando, como Enrique tenía ganas  y ya  en un ambiente desenfadado recordó sus vivencias en Huelva haciendo unas flamenquísimas Sevillanas y Fandangos y también La Polvorilla nos regaló una muestra muy graciosa de su tierra por Tanguillos. Sin duda un rato para el recuerdo  de los que tuvimos la suerte de vivirlo.
Gracias Enrique y familia por vuestro arte y por vuestro saber estar, que también es importantísimo en el flamenco.
Muchísimas gracias a Ángel Cabezón por su magnífico diseño del Cartel y a J. Manuel Pagador por su esplendida representación del otoño fuentecanteño en el escenario y cómo no, a nuestro fotógrafo oficial Manolo González, gracias al que podemos ilustrar estas crónicas y dejar un recuerdo permanente a los que nos sustituyan en el tiempo. Gracias a los que nos acompañasteis en estos cuatro sábados tan grandes en lo artístico. Muchísimas gracias también a las autoridades que nos acompañaron y a las instituciones que han colaborado y hecho posible este importantísimo acontecimiento flamenco en un pueblo de cinco mil habitantes: Junta de Extremadura y Diputación Provincial y como siempre al Ayuntamiento por su patrocinio.

Veremos que ganas y que fuerzas tendremos para el año que viene. ¡Hasta siempre flamencos!  

____


Gracias por compartirlo



*****
Es el saber popular,
que encierra todo el saber:
que es saber sufrir, amar,
morirse y aborrecer.
(...)
A todos nos han cantado
en una noche de juerga
coplas que nos han matado
(...)

Manuel Machado

martes, 27 de octubre de 2015

XII OTOÑO FLAMENCO DE FUENTE DE CANTOS

He recibido el siguiente correo para su difusión:

Jesús Custodio
con su Cuadro Flamenco
24 de Octubre de 2015



En el tercer sábado del XII Otoño Flamenco de Fuente de Cantos, fue el día de JESÚS CUSTODIO, que se esperaba con expectación porque  se estrenaba en esta plaza y también en la Extremadura de Badajoz, que diría domingo Manfredi y la verdad es que su espectáculo no defraudó las expectativas creadas. A las 22 horas se abrió el telón, con la puesta de escena y la presentación de los artistas y comenzó la actuación que hicieron de corrido, sin interrupción.



Jesús Custodio es un joven bailaor cacereño, muy bien formado, que tiene el título profesional Danza Española obtenido en el Conservatorio Profesional de Danza  “El Espinillo” de Madrid y una larga trayectoria en el flamenco y los espectáculos por todo el mundo, a pesar de su juventud, en los que se ha codeado y ha aprendido de grandes maestros como Rafael de Córdoba, Antonio Canales, María Magdalena, Antonio Reyes….


Además es un buen coreógrafo, cosa que se notó en el montaje de su representación, y está también realizando una meritoria labor docente  en Cáceres con El Zaguán y ahora en Arroyo de la Luz en la Escuela Municipal de Arte Flamenco, donde además hace un programa de radio dedicado a esta disciplina.



Jesús Custodio, venía acompañado de su Cuadro Flamenco formado por los siguientes componentes: en el cante por  Zaira Gómez y Paquillo Levita, en el toque, por el guitarrista  José Lucas, El Pira y por el  violinista  José Antonio Cerro y por el percusionista Mario Holgado, todos cacereños a excepción del granaíno Paquillo Levita, recientemente incorporado al grupo, que además de cantaor es el solista del conjunto El Diván del Duende. Todo un grupo al que se les vio muy conjuntado y compenetrado durante todo el espectáculo.



Comenzaron de forma espectacular a ritmo y son de Verdiales, tomando como referencia la grabación de la obra de Enrique Morente dedicada al malagueño Pablo Picaso, que sonaron con la autenticidad, bullicio y colorido que corresponde a este primitivo fandango folclórico de los montes de Málaga donde se refugiaron tantos moriscos y que Jesús Custodio interpretó oportuna e inteligentemente con castañuelas muy suelto y desenvuelto, poniendo de manifiesto, su formación en la danza española, con el cante muy bien interpretado tanto por Zaira Santos como por Paco Levita, que hicieron dos verdiales cada uno, muy bien acompañados por los instrumentista en el que destacó el violín de José Antonio Cerro que le dio la identidad sonora y su colorido a ese primitivo fandango folclórico bailable malagueño. La noche había comenzado de forma inmejorable calentando  el ambiente para la entrada del flamenco.

De esta forma, de la alegría y bullicio  los Verdiales, pasaron al compás dramático del zapateado por Siguiriyas, que después entró en la voz de Zaira Gómez dando tiempo a la incorporación del baile de Jesús Custodio, muy ajustado en su interpretación  y que remataron por Rondeña, con el cante de Paquillo y con un Fandango de Verdial de Zaira.
La función después de los aplausos siguió sin interrupción y mientras se cambiaba y preparaba el bailaor, Zaira Gómez acompañada por el resto de componentes hizo un popurrí de cantes por Tangos en el que predominaron los aires de Granada y fue muy aplaudida.


Ligaron inmediatamente después, en la voz del Levita, con La Farruca , un baile y cante casi en desuso, que recordamos dejó inmortalizado Antonio Gades en Los Tarantos, por Las Ramblas de Barcelona, en el que a Jesús se le vio muy concienciado, buscando una interpretación con sello personal y remataron brillantemente por Tangos, porque, al fin, la Farruca también es un tango, con la  voz de Zaira Gómez.
Nuevamente llenaron el espacio de la espera del Baile, con el Cante pa delante de Paquillo Levita que hizo un cante por Soléa con mucho sentimiento y fue muy aplaudido.



Inmediatamente entraron en el baile estrella de los antiguos Cafés Cantantes, Las Alegrías, aunque en el cante hicieron Cantiñas, primero El Levita que después de templarse entró por las de Córdoba y después Zaira Santos, con ellas Jesús Custodio, hizo su mejor baile de la noche, de forma muy particular, y después de la escobilla, remataron por Bulerías. El baile con todos sus componentes fue muy celebrado y aplaudido.


Ligaron sin solución de continuidad con una estribillo a dúo muy flamenco de los cantaores e inmediatamente Zaira, acompañado del resto del grupo hizo un bonito cante por Bulerías metiendo una suerte de Canciones y después le siguió Paquillo, acordándose de Juanito Villar al son de Alfonso de Gaspar, con la entrada final de Custodio, que presentó uno a uno a todos los componentes del grupo.


 Después anunció que se despedirían con un baile al son de las Bulerías por Soleá, que hicieron muy flamenco, con el cante de Zaira y con el bailaor muy a gusto y que remataron por Jaleos, en la voz de Paquillo, que justamente todo el público, que completaba el ochenta por ciento del aforo, los despidió en pié con un largo y sonoro aplauso.



En resumen, un espectáculo el de Jesús Custodio, muy bien puesto en escena, muy bien construido y llevado, donde se nota mucho trabajo y horas de ensayo, que duró prácticamente 90 minutos, que se hicieron cortos, por la agilidad y el dinamismo que le imprimieron y por la  compenetración que tienen todos los artistas en el grupo, todos muy jóvenes, pero que se les agradece con la dignidad y seriedad que desarrollaron su cometido, tanto los cantores, como El Pira con la guitarra, el violinista y el percusionista.  Un Grupo muy bien dirigidos por Jesús Custodio que demostró a pesar de su juventud, mucha profesionalidad y dedicación y que ha dejado una gratísima impresión con su espectáculo que merece un recorrido por toda la geografía extremeña. 



Como siempre después nos despedimos y gratificamos con las copas de cortesía en la sede de la Peña Flamenca en la que estuvieron varios aficionados cacereños seguidores de Jesús Custodio, con los que establecimos una cordial charla flamenca, que es esta noche no se materializó en la interpretación flamenca.



 La próxima será, a las 22 horas del día 31, despidiendo a octubre, con el Gran Festival de Arte Flamenco en homenaje  al cantaor Enrique el Extremeño, premiando su brillante trayectoria artística, al que acudirá con toda su familia y en el que también descubriremos a otro cantaor extremeño de la diáspora hasta ahora desconocido, Gerardo El Jayao.
La noche promete mucho, se perfila como un broche de oro del XII OTOÑO FLAMENCO de Fuente de Cantos, os esperamos a todos. 


*****
Verte, quererte y amarte
todo fue tan de improviso
que no sé que fue primero
si amarte o haberte visto.

Rafael Marín




lunes, 12 de octubre de 2015

ANTONIO "EL CAMBORIO"

Dedicada a Manu Hernández de Villafranca de los Barros




Con más retraso del que fuera de desear, por causas ajenas a mi voluntad como suele decirse, transcribo parte de un correo recibido del amigo Manu Hernández, administrador del Grupo de Facebook YO TAMBIÉN SOY DE VILLAFRANCA  y que, entre otras cosas, me dice:

Buenas noches, Pedro.
Acabo ahora mismo de leer tu libro y estoy deseando de decirte que me ha encantado, que me enganchó desde el principio y casi me lo he leído del tirón.
No soy aficionado al flamenco ni entiendo de él, pero mis recuerdos infantiles y adolescentes tienen mucho que ver con este arte. 
Y te cuento: 
Aun recuerdo las noches de verano cuando mi padre ponía sus casetes en aquel radiocasete Philips que le trajo un emigrante de Alemania.   Fosforito, la Niña de la Puebla, Pepe Marchena y algunos más que no recuerdo, mientras regaba las macetas, y se sentaba en aquella hamaca en el patio. No entendía pero a veces me sentaba en el escalón a escucharlo junto a él.

(...)

Y ahora te cuento algo que seguro te gustará conocer:
Yo conocí a Antonio "El Camborio". Yo era un niño, sobre diez o doce años. Vivía en "El Villar" donde también escuché tantas tardes los ensayos de Los Rumberos del Villar.
El Camborio venia todos los veranos a casa de una tía suya. Aún le recuerdo, bien vestido, siempre con el cabello repeinado, y seguro que con laca, bajo. Aquellos coches de marca Mercedes que llenaban los pocos aparcamientos que tenía la calle, sus dos hijos con los que jugaba, Lucas, el mayor y el pequeño, quiero recordar, Antonio.
Lo que más me llamaba la atención era, aparte de aquellos grandes Mercedes, sus dos hijas, guapísimas, las típicas gitanas morenas cepillando sus largos cabellos negros al sol. Quiero recordar que eran las que le acompañaban en los escenarios y allí en la calle, recuerdo de oírle cantar... Hace unos años, recordándolo, busqué en internet algo sobre él y descubrí que falleció en septiembre de 2011.

Ah, también muchas gracias por hacer una reseña a la página que administro en Facebook. Con tu permiso, lo diré en la página.

(...)


¡Gracias, Manu, por esta valiosa información!


***

Ya sabíamos que "El Camborio" nació en Mérida pero pasó parte de su infancia en Villafranca y, como cuenta Manu, no dejaba, siempre que se lo permitía su trabajo, de volver a sus orígenes, a Villafranca y que él consideraba como su pueblo. Aquí dejó grandes amigos y admiradores.




Para aquellos que quieran ampliar sobre su biografía artística les dejo estos enlaces:


En el último enlace (Cante Gitano Extremeño) se le cita como de Villafranca junto a la Tía Tijeras. Es uno de los pocos sitios dónde se hace referencia al origen del que él se sentía orgulloso: Villafranca de los Barros.


*****

Yo soy como aquel buen viejo
que andaba por los caminos:
yo no me meto con naide,
que naide se meta conmigo.

Popular