viernes, 22 de noviembre de 2013

FELIPE LARA. Fandango de Lucena ( 97 )

97
CURSO:
ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL FLAMENCO

Por Felipe Lara 
           Colaboración musical:  Felipe Gértrudix y  Manuel Gértrudix





 Fandango de Lucena

   Lucena es una de las localidades de la Andalucía cantaora por excelencia. El “fandango de Lucena” tiene en su aire musical mucha semejanza con los cantes mineros; sin embargo, pese a su parentesco, su verdadero nacimiento parte del verdial malagueño y su acompañamiento en la guitarra es el mismo. A pesar de esta mezcla del aire levantino y su sabor a mina, con la nota vibrante y graciosa del ritmo malagueño, tiene su propia personalidad, porque lleva muy dentro la solera cordobesa.  Como maestros de este cante podríamos citar a Dolores “la de la huerta” y a Rafael Rivas. Se destacaron como excelentes cultivadores Pastora Pavón, Cayetano Muriel, Escacena y muchos otros.


 

   Alborea la mañana y, a caballo por el camino, va a galope la amazona que inspira la copla del fandango de Lucena. Cumpliendo su promesa, desde Córdoba, todos los días llega hasta la ermita de la Virgen de Araceli para contarle sus anhelos y sueños de amores imposibles. La bella mujer cordobesa ata el caballo junto al pilón de un pozo donde comienza a beber agua. Se ajusta su traje típico de amazona andaluza y deja caer sobre sus manos el sombrero de ala ancha para pasar al interior del santuario e inclinarse ante la imagen de la Virgen.




Fandango de Lucena: cante propio del pueblo al que representa.
  • Rítmicamente el fandango de Lucena es más acelerado o lento en función de la motivación de sus coplas. Las hay folclóricas bailables, de aire más ligero, y otras, con más lírica flamenca, que son de ritmo más pausado para facilitar el lucimiento artístico del cante. Las primeras suelen estar más arropadas instrumentalmente, las más flamencas tienen suficiente con la guitarra.
  • Quintilla octosilábica. Se repite el primero de los versos.




    La devoción religiosa es tan lejana en el tiempo como la propia existencia del ser humano en la tierra. Con frecuencia vemos reflejadas estas expresiones de sentimiento en las letras de cantes folclóricos y flamencos, como es el caso del fandango de Lucena.


AUDIO
"Desde Córdoba a Lucena"
Fandango de Lucena
Letra y cante: FELIPE  LARA. 
Guitarras: Félix de Utrera y Ángel Rodríguez. 
Palillos: Carmen Sibajas, Alicia Albaicín y Maruxa de Málaga. 
Palmas: Eugenio de Badajoz y Pedro Ramírez.
Grabación de 1.971





DESDE CÓRDOBA A LUCENA
“fandango de Lucena”

¡Mare mía de Araceli!
Desde Córdoba a Lucena,
voy a rezar a tu ermita;
porque eres tan santa y buena,
que a mi las penas me quita.




Enlaces


*****

ES TAN CLARA LA EVIDENCIA

Es tan clara la evidencia,
después de visto lo visto,
que hoy cualquiera en España
vale para ser ministro:
Si confiesa cada día 
para tal cargo ocupar,
defender la ideología
del salvaje capital.

Claro que yo no valdría,
al no sujetarme a polo.
Tendría que empezar creando
nuevo sistema yo solo:
Y puedo jurar amigos,
que no pasaré por esas.
¡tengo ideal justiciero
de los pies a la cabeza!
Por eso a través de “Change”,
he hecho una petición
que puede salvar a España.
¡La Nueva Constitución!:
Con semestral referendun,
su precepto principal:
para elegir mandatarios
o mal gobierno quitar.

No debemos permitir
que con falso patriotismo,
nos esquilmen y masacren
quinientos años, los mismos: 
incumpliendo sus promesas,
desviando capital
a paraísos fiscales
de nuestra arca estatal.

Hay que romper las cadenas
físicas y mentales,
y trabajar todos juntos
siendo honestos y cabales:
Así se hace “Marca España”
y no provocando abismos;
que pueden retrotraernos
a los tiempos de los ismos.

Felipe Lara

domingo, 17 de noviembre de 2013

PEPE MARCHENA EN VILLAFRANCA DE LOS BARROS ( III )

Si quieres leer las entregas    UNA   o    DOS:   clic en la palabra correspondiente

I I I. Constancio  María del Valle   y  
José  Tejada Martín

El encuentro y la relación


   En todas las biografías del Niño de Marchena consultadas se dice más o menos lo mismo: era de familia humilde, hizo de todo para buscarse la vida (cuidador de burros, recadero, aprendiz de herrero, ayudante de tabernero, limpiabotas, etc.) y que a la temprana de edad de ocho años ya se metía en las tabernas de su pueblo para cantar y sacarse algunas monedas. También se dice que muy poco después comenzó a visitar los pueblos de los alrededores y que cada vez esas visitas se fueron alejando de Marchena, su pueblo natal.


    No queda claro como ni cuando llegó a Villafranca. Pudo ser a causa de ese peregrinar buscándose la vida o formando parte de una troupe de jóvenes cantaores  de la que pudo quedar arriado (abandonado) en nuestro pueblo.  Lo cierto es que una pareja de guardias municipales lo encontró, aterido de hambre y frío, tratando de dormir en uno de los bancos del Paseo de La Coronada, y fue llevado al cuartelillo donde estaba Constancio debido a su cargo de Sargento de Municipales.




   No hemos podido recabar constancia documental alguna de la fecha en que sucedieron estos hechos. Tuvo que haber sido antes de 1.916 ya que en esa fecha, según consta en las biografías del Niño de Marchena ganó un concurso de aficionados en Fuentes de Andalucía  (Sevilla) y ya era bastante conocido.







AUDIO
"Cantes de Chiclana" (J. Maya)
Malagueñas
Cante: NIÑO DE MARCHENA
Guitarra: Ramón Montoya







   Sea por la bondad del sargento, o por haberlo oído cantar en alguna taberna del pueblo, o por ambas cosas a la vez, Constancio no dudó en hacerse cargo del muchacho. Lo llevó a su casa donde le proporcionó cobijo, comida y ropa nueva.



Única foto que se conserva de las fiestas en la casa de Constancio.
 La debió tomar él mismo o alguno de los hijos que faltan. 
Ya hablaremos de ella en la próxima entrega



   No se ha podido confirmar el tiempo que José permaneció acogido en la casa de Cosntancio. Seguramente unos pocos días que no podemos precisar. Pero sí podemos asegurar que el muchacho rechazó el intento de adopción legal  por parte de Constancio y que éste vendió un par de animales de su recua para llevarlo a Sevilla donde le dejó lo necesario: alojamiento y dinero,  para sobrevivir hasta que pudiera ganarse su propio sustento con el cante que era lo que el niño quería.  Esto demuestra que la fuerte y original personalidad de Pepe Marchena ya se dejó notar a  tan temprana edad.




   Estos hechos no han sido recogidos en ninguna biografía del cantaor que yo sepa. Pero dieron origen a una relación paterno filial  más que amistosa, entre los dos protagonistas. Cada vez que Pepe Marchena actuaba con sus compañías en Villafranca o en algún pueblo cercano no faltaba la visita a su "padre" o "padrino" (como solía llamarlo) y la correspondiente fiesta en la casa de Constancio del Camino de la Fuente número 61 donde la fauna doméstica quedaba menguada debido a las calderetas y comilonas que se organizaban con tal motivo. Siempre que Pepe Marchena actuaba en Villafranca, nunca se vendía la primera fila  del teatro, ya que quedaba reservada a la familia de Cosntancio;  mientras que éste era colocado en un sillón en el escenario. En el fin de fiesta habitual en estos eventos, José Tejada echaba su brazo por encima del hombro de Constancio para finalizar cantando sólo para él.



  


   Otro hecho que demuestra la buena relación entre nuestros dos protagonistas fue el bautizo de Nani, hija de Manuela. Actuó de padrino el propio Pepe Marchena y de madrina la Niña de Antequera que iba en su compañía. Nos cuenta Coti la emoción con que su tía Manuela narraba el hecho de que todos los artistas cantaron alrededor de la cuna mientras se le cortaban las uñas a la pequeña niña.






AUDIO
"Te quería con locura" (H. Montes)
Fandangos de los Pinares Marcheneros
Cante: NIÑO DE MARCHENA
Guitarras: Paquito Simón y Trifón Rodríguez







    Tras la muerte de Constancio se acabaron las visitas y las fiestas en su casa. Manuela pidió explicaciones al cantaor que le dijo más o menos que no podía parar en Villafranca porque le faltaba la persona más querida para él: su "padre".


(Continuará)


Foto de La Coronada 1.913 de "El Oficio de Vivir" de F. Espinosa y M. Pinilla




*****

Todo lo puede el amor,
todo el dinero lo vence;
todo lo consume el tiempo;
todo lo acaba la muerte

Soleá popular


jueves, 14 de noviembre de 2013

FELIPE LARA. Fandango de Granada ( 96 )

96
CURSO:
ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL FLAMENCO
                                             
 Por Felipe Lara 
                              Colaboración musical: Felipe Gértrudix y Manuel Gértrudix





 Fandango de Granada

    Son muy diversos los motivos a los que ofrecer las coplas del “fandango de Granada”, que en ritmo de verdial, pero con melodía de estilo propio, se canta vivo y alegre. Los cantaores granadinos, con su aire moruno y su sentimental forma de cantar, ponen brillantes tercios a sus fandangos, que funden el aroma de su sierra con la gracia de la zambra, ofreciendo rico sabor flamenco. Los fandangos de Granada se cantan en muchas localidades de la provincia, pero por su aire valiente los que más se cantaron fueron los de “África la Peza”, cantaora de la segunda mitad del siglo XIX nacida en Peza, localidad del sur de la provincia granadina.  Fueron maestros de este cante Francisco Gálvez, más conocido por “Frasquito Yerbagüena”, “Paquillo el del Gas”, “El Calabacino” y “El Tejeringuero”. Estos destacados maestros del cante nacidos en Granada y su provincia difundieron y engrandecieron este rico fandango, cuya métrica serviría de base para posteriormente y libres de ritmo, crear preciosas y filigranistas granadinas.

    Están los campos en plena recolección y los trabajadores cantan a ritmo de verdial sus fandangos granadinos. Mientras, machete en mano, cortan la caña de azúcar  junto a  plantaciones de aguacate, chirimoya y otros frutos tropicales.


    Su cantar, vivo y alegre, encuentra coro en el aliviado discurrir del agua por los regatos que inundan la vega granadina, que tanto inspira a sus gentes para crear bellas letras alusivas a la riqueza natural que desborda todo su entorno.



Fandango de Granada: cante propio de la ciudad y provincia a las que representa.
  • Sin ser ajeno al baile, que con ritmo de verdial puede servirle perfectamente; sin embargo, la inmensa mayoría de las expresiones del fandango de Granada encierran motivaciones cargadas de un especial sentimiento individual, que sólo necesita, para ser expresado, el soporte musical de la guitarra.
  • Quintilla octosilábica. Se repite el primero de los versos.
  • La vega granadina, tan rica en su diversidad frutal, da para mucha inspiración a sus gentes, que expresan su felicidad con clara exaltación de la singular geografía que les rodea y a las riquezas naturales de las que disfrutan.


AUDIO
"Es buena el agua que baja"
Fandango de Granada
Letra y cante:  FELIPE  LARA
Guitarras: Félix de Utrera y Ángel Rodríguez
Palillos: Carmen Sibajas, Alicia Albaicín y Maruxa de Málaga
Palmas: Eugenio de Badajoz y Pedro Ramíerez
Grabación de 1.971









ES BUENA EL AGUA QUE RIEGA
“fandango de Granada”

A la vega granaína,
es buena el agua que riega,
baja fresca y cristalina,
y en la zambra es bautizá
por la Pastora divina.


Enlaces:

Francisco García. La Alhambra



*****

VAYA TELA CON EL LARGO

¡Vaya tela con el largo
de Comisiones obreras!
Me dejó la sangre helada
y muerta la “entendedera”.

Presentando al promotor
del genocidio de Irak;
como tal hijo del Dios
contra los hijos de Alá.

Así se escribe la historia,
como para creer en ella.
Cargada de falsedad,
como mal vino en botella.

En Bus se marchó a Bagdad,
  lo iluminaba su estrella;
y desde el cielo el farsante
provocaba la querella:

No por armas destructivas,
que no tenía el dictador;
sino las que le vendiera
aquél gobierno español.

Vaya tela con el largo,
quien a escalar le ayudó.
Secretario General
del sindicato mayor:
Amigo del enemigo
del pueblo trabajador,
dirigente del obrero
al que nunca defendió.

Algún día se sabrá,
de dónde salió el dinero
para tal libro editar.
¿De las cuotas del obrero?.


Pues como todo se acaba,
tarde o temprano sabiendo;
la cruzada de éste nieto
de la Santa Inquisición:
Tal vez fue subvencionada
y el Mundo Obrero pagó,
porque ese largo católico
es su más fiel defensor.

Felipe Lara



domingo, 10 de noviembre de 2013

JOSÉ DOMÍNGUEZ

"El mago de la guitarra" 

Así era anunciado, en Villafranca,  en los carteles de la época (años cincuenta del siglo pasado)







     El Museo Etnográfico de Villafranca de los Barros (Badajoz - Extremadura - España) ha dedicado el mes de noviembre a una exposición temporal titulada INSTRUMENTOS MUSICALES AUTÓCTONOS DEL FOLCLORE EXTREMEÑO.



(Anuncio del Museo)

NUEVA EXPOSICIÓN TEMPORAL DE INSTRUMENTOS MUSICALES AUTÓCTONOS DEL FOLKLORE EXTREMEÑO.
(XVI Certamen Internacional de jóvenes interpretes Pedro Bote).

MEMBRANÓFONOS, IDIÓFONOS, AERÓFONOS, CUERDÓFONOS
Colección privada de D. Aquilino Vicente

¡ OBJETOS CON LOS QUE JAMÁS IMAGINASTES ESCUCHAR UN SONIDO MUSICAL!
***

   En el sito de honor, como PIEZA DEL MES,  expone la última guitarra que tuvo el Maestro José Domínguez y que fue donada, a perpetuidad para el museo,  por su hija Antonia Domínguez que reside en Huelva. Además de poder ver la guitarra de "Malcolor" (apodo con el que era más conocido en el pueblo) se puede escuchar su toque y su música  gracias al CD que hicimos en su día (AL ABUELO JOSÉ) al digitalizar las grabaciones que dejó en su viejo magnetofón además de unos discos, cuya grabación se financió él mismo para su uso y disfrute,  que obran en mi poder gracias a la tía Toni que así lo ha querido.



(Anuncio del Museo)

¡PIEZA DEL MES!
Guitarra del famoso vecino de Villafranca D. José Domínguez “Marcoló” 
(1892-1981). Todo un guitarrista autodidacta que encandiló a propios y 
extraños con su música.
!!VEN Y ESCÚCHALA!!

HORARIO DE VISITAS :
De martes a sábados de 11 a 14 horas inclusive domingos.

Tardes de martes a sábados de 18 a 20 horas . ( Lunes y festivos 
cerrado al público) . *Para visitas concertadas de grupos, llamar al 
924524406 o enviar correo a muvi@villafrancadelosbarros.es



Gracias al Museo y a sus directivos por recordar a tan ilustre villafranqués en nombre de toda la familia.


*****

No llores guitarra mía
aunque me veas llorar.
Tú eres mi única alegría
y cuando me pongo a tocar
to'as las penas a mí se me olvidan

"Fandango a la guitarra" de Pepe Marchena

martes, 5 de noviembre de 2013

PEPE MARCHENA EN VILLAFRANCA DE LOS BARROS ( II )

Si quieres recordar la primera entrega: CLIC AQUÍ


I I .  CONSTANCIO   MARÍA DEL VALLE


No sé si la coincidencia respecto al nacimiento de Constancio y José Tejada sería una premonición de que ambos personajes estaban predestinados a encontrarse de algún modo:

  • La madre de Marchena, Rita Tejada Martín, trabajaba de criada en casa de unos marqueses. Dio a luz, siendo soltera, a un niño que era hijo de José Perea, obrero del campo y sin demasiados recursos. Corría el año 1.903 del siglo pasado. Los señores marqueses, como mandaba la Santa Madre Iglesia, obligaron a la madre a poner al niño sus apellidos y pasó a llamarse José Tejada Martín sin que esto se subsanara ni corrigiera una vez que ambos progenitores estuvieron bendecidos por el matrimonio.


  • La madre de Constancio, procedente de una familia burguesa y acomodada (sus padres eran dueños de una fábrica de chocolate)  y que debía poseer amplia cultura y buena formación, entró de institutriz en una familia de la aristocracia de Villafranca de los Barros de la rama de los Ceballos. También dio a luz a un niño fruto del amor con  un miembro de la citada familia.  Esto sucedía en el año 1.878.  Aunque dicha familia jamás negó ni ocultó el hecho, no quiso reconocer al niño ni darle el apellido que le correspondía. La madre de Constancio se casó con un militar y, por imperativo de las leyes del ejército, no se pudo llevar a su hijo con ella. El niño quedó al cuidado de los padres de Antonio y Ana como un hermano más de ambos y que vivían en la calle conocida como El Billar. Coti se refiere a estas dos personas como tío Antonio y tía Ana. Esta familia nunca dejó de recibir las ayudas necesarias para la crianza y cuidados del  muchacho que tampoco pudo llevar los apellidos de sus hermanos de adopción sino que, como  era la costumbre en casos semejantes, se le inscribió el el Registro Civil con el apellido María del Valle que es la advocación de la Virgen que da nombre a la Iglesia Parroquial del pueblo.  
















AUDIO
"Los cuatro Muleros"
Cármenes Granainos
Cante: PEPE MARCHENA
Guitarra: Paquito Simón
Letra y música: García Lorca/ H. Montes
Colección Grandes Clásicos del Correo de Andalucía Vol. 8





   Constancio  debió tener una infancia normal  y seguramente recibió una buena formación ya que cuando sucedieron los hechos, que contaremos en la siguiente entrada, era Sargento de la Guardia Municipal de Villafranca de los Barros y poseía, al parecer, un negocio de transportes con su correspondiente recua de animales de carga.

   Se sabe que era aficionado al cante y amigo de fiestas y juergas flamencas y decían de él  que no había que presionarle mucho para que se lanzara por fandangos y por soleá cuando el momento era propicio. Era amigo y protector de marginados, gitanos y personas necesitadas. Nadie que llamara a su puerta se marchaba de allí sin alguna vianda, ropa o monedas con que satisfacer temporalmente sus necesidades. Era respetado por sus paisanos y querido por sus amigos que no eran pocos.  Era lo que se dice, con pleno significado, una buena persona


   Constancio casó con Engracia Chacón y fruto del matrimonio nacieron siete hijos: Manuela, Antonia, Concha, Ana  María, Ángel, Alonso y Antonio. Alonso fue una víctima más de la guerra "incivil" española. En la época en que se supone que sucedieron los hechos no era nada fácil criar y educar a tan numerosa prole y al parecer Constancio lo hizo de maravillas. Ana María se casó con Antonio González, Guarda Jurado de Renfe. De esta unión nació nuestra nueva amiga Coti González Maria del Valle. Todo lo que Coti nos contó, y que quedó registrado en mi vieja grabadora, lo supo por su afición a la historia con minúsculas, gracias a su tía Manuela, a su tío Antonio y a su propio padre que se lo transmitieron de forma oral.




AUDIO
"Cascabeles azules"
Nana
Cante: PEPE  MARCHENA
Guitarra: Paquito Simón
Letra: Tejada y Arroyo
Recopilación: Grands cantaores du Flamenco. Vol. 10




     En el libro "Historias de la música en Villafranca de los Barros" de Juan Martínez Carrillo, se dice que Constancio falleció el día 17 de enero de 1.950.  Coti corrige dicha fecha y dice que Constancio falleció el día 17 de febrero de 1.950. Y lo sabe muy bien porque, en cierto modo, ella fue protagonista involuntaria e indirecta del enternecedor episodio.  Según le contó su tía Manuela, toda la familia asiste al duelo y al funeral de Constancio excepto Ana María que estaba cumplida y a punto de dar a luz. Antonio González, hombre prudente y preocupado por  el avanzado estado de gestación de su esposa, no le permitió que asistiera al entierro por lo que ella prometió a los santos de su devoción que  la criatura que naciera llevaría el nombre de Constancio si era varón o de Constanza si era del sexo opuesto. El 25 de febrero de 1.950 nace una niña preciosa, Coti (diminutivo cariñoso de Constanza) y que hoy ha podido contarnos esta pequeña historia llena de humanidad y ternura.


(Continuará)




*****

Por las trenzas de tu pelo
un pajarillo subía
y se posaba en tu frente
y en tu boquita bebía
como si fuera una fuente.

Fandango popular

***



Acabamos de saber la triste noticia del fallecimiento de 
MARIANA CORNEJO, 
la sal de Cádiz y la reina de las cantiñas gaditanas.  
¡DESCANSE EN PAZ!



domingo, 3 de noviembre de 2013

FELIPE LARA. Cante de jabegotes ( 95 )

95
CURSO:
ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL FLAMENCO


                                             


Por Felipe Lara 

Colaboración musical: 
Felipe Gértrudix y 
Manuel Gértrudix





Cante de jabegotes

    Málaga y Granada, fieles exponentes de sus anécdotas y deseos, forman  un bello contraste. De un lado, su blancura serrana, que conserva en sus faldas el arte moruno; de otro, el remanso de las aguas cálidas que recogen sus playas para recibir el perfume meloso de la caña de azúcar y otros frutos tropicales, intrigando con verso y música que, en su sueño, el poeta compone. Los cantes de jabegotes, o marengos, representan a los trabajadores de las playas de Granada y Málaga, cuyas faenas principalmente consisten en la recogida de redes, tirando a un tiempo de los cabos de la jábega (embarcación que sirve para pescar). Marengo o jabegote es el nombre que se les da a estos pescadores, y así se llamaría con el tiempo a los cantes que amenizaban sus duros trabajos.


   Cae el sol entre las claras nubes que iluminan el mar de las costas malagueña y granadina. Las jábegas vienen de mar adentro acercándose a la orilla. En la playa, mujeres y niños aguardan su llegada para darles la bienvenida y ayudarles. Se cruzan en el aire ecos de alegres coplas del “cante de jabegotes”.

   Van poniendo pie en tierra los marengos, y, tras los abrazos con sus esposas e hijos, tirando de los cabos de las jábegas, las arrastran por la arena hasta lugar seguro, donde quedan atracadas para la jornada siguiente. Cargan en capachos el fruto de la pesca, y comienzan a tender sus redes para comprobar su estado y tejer cualquier roto ocasionado en la faena.


 Cante de jabegotes: cante propio de marengos que faenan en las playas de pueblos de Málaga y Granada, y de sus embarcaciones, llamadas jábegas.
  • Las castañuelas, en “crotaleo” imitador de las gaviotas, siguen el ritmo de la guitarra para dar animación al cante.
  • Quintilla octosilábica. Se repite el primero de los versos.
  • Las letras de sus coplas orientan su temática al faenar pesquero de la zona en que se desarrolla el cante.





AUDIO
"Recogiendo las velas"
Cante de jabegotes
Letra y cante:  FELIPE  LARA
Palillos: Carmen Sibajas, Alicia Albaicín y Maruxa de Málaga
Palmas: Eugenio de Badajoz y Pedro Ramírez
Grabación de 1.971








RECOGIENDO LAS JÁBEGAS
“cante de jabegotes”

Entre Málaga y Graná,
a lo largo de sus playas,
recogiendo las jábegas
siempre se oye cantar
a “jabegotes” que llegan.



Enlaces 



*****

Es un encanto pescar
estando la mar en calma;
y cuando hay temporal
es una dura faena
para el hombre de la mar.
  
A. Jiménez grabado por Antonio de Canillas