jueves, 18 de abril de 2013

FELIPE LARA ( 76 ) Son Antillano

76
CURSO:
ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL FLAMENCO
                                              








Por Felipe Lara

Colaboración musical: 
Felipe Gértrudix y 
Manuel Gértrudix







SON ANTILLANO

   Emparentado con la “guajira”, pero distinto a ésta por su velocidad rítmica poco flexible para la floritura y ornamentaciones vocales. El “son antillano” representa a una variada gama de matices rítmico-melódicos que se dan en cada una de las islas situadas al este de la América central, en la parte del Océano Atlántico llamado Mar de las Antillas, de Colón o Caribe.


Monumento a los Descubrimientos. Lisboa

  

    El origen de su nombre se localiza bien fácilmente en la pertenencia del “antillano” denominación para los
nativos de estas islas. Claro que si queremos hallar el origen etimológico de la palabra “son” podemos decir que nace de la aceptación agradable al oído de un sonido o una sucesión de sonidos.




   Siendo pues, proveniente la palabra son, del latín “sonu”, como termino de la música trovadoresca. Los flamencos llaman son al compás, que puede hacerse con la mano, sobre la mesa, el mostrador o la pierna propia. También al golpeo que en el suelo se hace con una vara, silla, suela de zapato o tacón.



AUDIO
"En la España poderosa"
Son antillano.
Letra y cante: FELIPE LARA
Guitarras: Ramón Montoya y
Julio Vallejo.
Palmas: Pedro Ramírez, Carmen Sibajas
y Alicia Albaicín.
Grabación de 1.978



EN LA ESPAÑA PODEROSA
“son antillano”

En la España poderosa,
país del “don” por dinero,
sólo faltaba una cosa
pá trastornar al obrero:
dar libertad al destape,
jugar bingo que es la moda,
que con carne el hambre maten
el caballero y señora.

Quiero denunciar el paro,
ya que no figura en lista;
de los del circo y teatro,
cantantes e instrumentistas:
pues si dura este desmadre,
tendrá triste solución.

¡Será el hambre del artista
deshonra de la nación!



Enlaces




*****

Desde España con cariño
en este son antillano
hasta América latina
un fuerte abrazo mandamos.

Lo hacemos con este ritmo
mezcla de cantes hermanos
de los hombres de la Iberia
y del pueblo americano.

(...)

"Cultura Común". Son antillano de Felipe Lara (fragmento)


martes, 16 de abril de 2013

FELIPE LARA ( 75 ) Farruca

75
CURSO: 
ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL FLAMENCO
                                              





Por Felipe Lara 

Colaboración musical: 
Felipe Gértrudix y 
Manuel Gértrudix








Farruca

   En las calles del puerto de Cádiz, en una esquina debajo de un farolillo, un hombre espigado baila la farruca cubriéndole parte de la cara su largo flequillo. Sentado en la acera de enfrente de la estrecha calle, un guitarrista le marca el compás al tiempo que una mujer, con una mano apoyada en el respaldo de la silla, le dedica una copla. Frente a la desembocadura de la calle en el puerto hay un barco atracado con nombre gallego “El Hórreo”.




 Rueda una botella por el asfalto tras ser bebido a chorros su vino embriagador, se oye el tintineo hasta que rompe. Un grupo de marineros que busca aposento, con la lengua suelta por el alcohol, lanza palabras malsonantes al tiempo que golpea con los nudillos y las palmas de las manos sobre la puerta de una hospedería cercana al puerto, ¡abrid a los farrucos!




   El origen etimológico de la palabra “farruca” está en la denominación de “farruco” (individuo valiente) que dan los andaluces y también los cubanos, a gallegos y asturianos por su decisión y arrojo para la emigración.
Primero nace el baile de la farruca y más tarde el cante para acompañarlo. Ambos, con el espíritu evocador de su tierra gallega y nombre común,  son aflamencados al recibir la fuerte influencia de los estilos gaditanos.

   La farruca se canta con la cadencia melancólica que le aporta su primer cultivador importante, el “Loli de Cádiz”, en los últimos años del siglo XIX. En los primeros del XX, el excelente maestro Manuel Torre dedica a la farruca una letra propia con tal éxito que se populariza y se canta con ritmo más lento y sin baile, como un nuevo estilo de cante.

   Teniendo la farruca un ritmo bailable, numerosos compositores realizan versiones  instrumentales o cantadas en estilo liviano, lo que permite la incorporación de variados instrumentos acompañantes.

   Sin embargo, la farruca flamenca se acompaña exclusivamente de la guitarra, que realiza agradables falsetas y variaciones.

La farruca de baile posee unos peculiares pasos cadenciosos y graves, cargados de actitudes hieráticas. Cercana al aire de la soleá, son destacables los redobles a contratiempo y los fuertes taconazos del bailaor.



La melodía de la farruca es de aire melancólico. Concebida como cante independiente, está cargada de floreos y ornamentos vocales para el lucimiento del cantaor.
-El ámbito es de 6ª (La-Fa3).
-Ritmo binario. Tipo marcha.
-Acordes tonales. Tonalidad de La menor.
-La copla principal de la farruca flamenca está compuesta por cuatro versos con rima en segundo y cuarto, siendo el primero y tercero eneasílabos y el segundo y cuarto octosílabos. Va seguida por un estribillo desarrollado también en cuarteta de seis sílabas.



AUDIO
"Un gallego que fue a Sevilla"
Farruca.
Letra y cante:  FELIPE  LARA
Guitarra: Félix de Utrera
Grabación de 1.970





UN GALLEGO QUE FUE A SEVILLA
“farruca”

Un gallego,
un gallego que fue a Sevilla
y en Triana se ha quedao,
porque ha visto,
porque ha visto
que tó los gitanos
de la gaita se han enamorao.
Yo toco la gaita,
yo toco el tambor;
la farruca mía
de mi corazón.

En Galicia,
en Galicia llora de pena,
la farruca por su farruco
es que siente,
es que siente que no está a su vera
con la gaita su galleguco.
Yo toco la gaita,
yo toco el tambor;
la farruca mía
de mi corazón.

Con el tran, tran, tran, tran, treiro,
treiro, treiro, treiro, tran.
Con el tran, tran, tran, tran treiro,
treiro, treiro, treiro, treiro, treiro, tran..





Enlaces:



*****

¡¡Olé mi Extremadura,
qué guapa eres!!
El que bien te conoce,
así te quiere.

Felipe Lara (bulería)


miércoles, 10 de abril de 2013

LOS CANASTEROS

   La Perla de Cádiz - María Vargas

   En la década de los sesenta y setenta del siglo pasado se daba, con cierta frecuencia, la circunstancia de que en un tablao flamenco podían coincidir grandes figuras del cante, del toque y del baile. No fueron pocos los que se doctoraron en aquellas universidades del flamenco. Enrique Morente, José Mercé, María Vargas, Camarón, Rancapino y un largo etc. tuvieron esa suerte: aprender de los grandes maestros mientras se iniciaban en el camino profesional del artista flamenco.




   Por eso, cuando me reencuentro con algunas viejas cassettes como ésta que se grabó en Los Canasteros, no puedo reprimir un sentimiento de añoranza de tiempos pasados. Reunir artistas de la talla de Manolo Caracol, la Perla de Cádiz, El Sordera, María Vargas, Bambino, Romerito de Jerez, Diamante Negro y un excepcional cuadro flamenco con las guitarras de Melchor de Marchena, Paco Cepero y Manolo de Badajoz, era tan natural como asombroso.




AUDIO
Alegrías a dúo.
Cante: 
PERLA DE CÁDIZ  y
MARÍA VARGAS
con el Cuadro Flamenco
de LOS CANASTEROS.
Fonogram S. A. Madrid 1.974



   Pero además, la cinta en cuestión contiene dos grabaciones excepcionales y que no sé si se pueden encontrar en otro soporte: La Perla de Cádiz y Maria Vargas, tía y sobrina, cantando a dúo unas alegrías y unos tanguillos. Sólo por eso merece la pena recordar y reescuchar dichas grabaciones. No importa que el tiempo y las muchas vueltas que llevan encima hayan deteriorado un poco su sonido original que dicho sea de paso tampoco es que fuera una maravilla pues los medios técnicos de entonces no estaban a la altura de los artistas de la época.




AUDIO
"Ninguna le gana".
Tanguillos de Cádiz.
Cante: PERLA DE CÁDIZ y
MARÍA VARGAS con el cuadro 
de LOS CANASTEROS.
Fonogram S. A. Madrid 1.974







Enlaces:




*****

Por no darte explicaciones
yo me pongo con mis pesares
y hablo solita por los rincones.

Bulerías de La Perla de Cádiz

viernes, 5 de abril de 2013

FELIPE LARA ( 74 ) Garrotín

74
CURSO:
ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL FLAMENCO

Felipe Lara en el Mediterráneo
                                              

Por Felipe Lara 

Colaboración musical: 
Felipe Gértrudix y
Manuel Gértrudix






Garrotín

   El escenario natural del garrotín surge del contraste entre Asturias, tierra de origen del garrotín, y Andalucía, lugar de su transformación. El recuerdo de una era a la entrada de una aldea asturiana, donde varias personas desgranan el trigo a base de palos, se combina con la imagen de una gitana bailando rodeada por su gente que la jalea con palmas, guitarra y cante.




   Un leve goteo de gente va llenando la era. Los golpes de palos en el suelo para desgranar el trigo se hermanan con el taconeo de un bailaor, al compás de palmas secas muy marcadas y agudos pitos. El toque de guitarra en bordones seguidos de un rasgueo da paso a un breve silencio, que rompe la salida del cante como el grano a la paja.

    La palabra “garrotín” deriva del término asturiano “garrotiada”, reunión de gente para garrotear, es decir, dar golpes al trigo en la era para que desgrane, y éste de garrote, palo grueso y fuerte que se maneja a manera de bastón.




   Durante las dos primeras décadas del siglo XX el garrotín alcanza el máximo esplendor de su existencia con numerosas versiones hechas por los más destacados compositores de la época. Pero, sin duda, es el garrotín flamenco el que, por la belleza estética de la coreografía de su baile, la gracia y arte de su cante y la peculiar creatividad musical guitarrística, goza de más adeptos o seguidores.

   La antigüedad del garrotín se refleja en el hecho de que ya en el siglo XVIII había salido de Asturias y, en su forma más primitiva, lo bailaban los gitanos por las regiones del sur. Sin embargo, su adaptación flamenca no se produce hasta que a principios del siglo XX, la guitarra y el cante le templaron el compás. La gran maestra del cante, Pastora Pavón, “La Niña de los Peines”, hizo del garrotín la versión flamenca engrandecida que conocemos.

   El acompañamiento instrumental del garrotín varía dependiendo de sus diversas formas: en la primitiva de raíz folclórica, con gaita, tambor, palos y grandes crótalos. En las versiones clásicas, con la participación de un buen número de instrumentos. Y en la flamenca, con guitarras, palmas y palillos.




   Antes que cantado, el garrotín fue una pieza de baile. Con ritmo de tango, artificioso y festero.
-Su melodía es pegadiza, graciosa y movida.
-El ámbito es de 10ª (Re-Fa#3).
-Ritmo binario, similar al tango. 
-Acordes tonales. Tonalidad de Do Mayor.
-La métrica literaria del garrotín está desarrollada en coplas de cuatro versos octosilábicos generalmente, seguidas de un estribillo de medida desigual.
-Sus letras nos cuentan cosas sencillas y graciosas, muy simples de contenido.



AUDIO
"El cante grande es de España"
Garrotín.
Letra y Cante:  FELIPE  LARA
Guitarras: Ramón Montoya y
Julio Vallejo.
Palmas y jaleos: Ramón Jiménez, 
Maruja Palacios y Aurora Lozano.
Grabación de 1.975




EL CANTE GRANDE ES DE ESPAÑA
“garrotín”

Tran, tran, tran,
trata, tarata tran.

El cante grande es de España (bis),
aquí no lo trajo nadie,
es ibérico de raza,
español de pura sangre.

Al garrotín
al garrotán,
cante payo o gitano
que más da.

Voz afillá y laina (bis),
voz de pecho o natural,
flexible o cantaora,
toas cantan de verdad.

Al garrotín
al garrotán,
cante payo o gitano
que más da.

Tran, tran, treiro,
treiro, treiro, treiro, treiro, tran.




Enlaces
La "Garrotiada" 



*****

( ... )

Que no pongan más
murallas
a nuestro libre pensar
yo pienso que lo más justo
es vivir feliz y en paz.

Que no practiquen,
doble moral;
los que viven de las penas
de los demás.

Garrotín de Felipe Lara (fragmento)

martes, 2 de abril de 2013

FELIPE LARA ( 73 ) Mariana

73
CURSO:
ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL FLAMENCO

  
                                           


Por Felipe Lara 

Colaboración musical: 
Felipe Gértrudix y 
Manuel Gértrudix








Mariana

   En la plaza del pueblo, rodeados por un ancho corro formado por admiradores, una familia de cíngaros realiza sus actuaciones circenses, musicales y artísticas en general. Un oso hace equilibrio sobre una de sus patas, la cabra posa las cuatro en un pequeño taco de madera colocado encima de una escalera. Una mona hace el salto mortal hacia atrás y un perro lleva al jefe de la tribu en su boca cuantas monedas los espectadores tiran al suelo. Las puertas, ventanas y balcones del entorno están ocupadas por la vecindad a la que una joven bailarina va mostrando boca arriba un pandero para que echen monedas.




  ¡Acérquense, señoras y señores, niñas y niños, ancianos y jóvenes, que ha llegado la mariana!, reclama a voces un cíngaro en la plaza del pueblo. De inmediato, una trompeta comienza a tocar una marcha húngara y el redoblar de los tambores presagia el inicio del espectáculo. El tintineo de las monedas resuena al caer en la pandereta y los aplausos de las gentes del pueblo se entremezclan con el griterío de los niños impresionados por el espectáculo.




   Con el nombre de mariana llamaban los gitanos a sus animales domésticos, que adiestraban para realizar números circenses: mona, oso, cabra, perro y otros. Estas familias, más conocidas como cíngaros, húngaros y otras denominaciones, recorrían calles y plazas de todos los pueblos de España ganándose el pan con sus apreciadas actuaciones, que pequeños y mayores de la sociedad paya aplaudían, asomados a sus puertas, ventanas y balcones, desde donde les echaban unas monedas al pandero que habitualmente solía llevar en sus manos una joven bailarina al terminar su actuación.


Los gitanos primitivos


   El atractivo espectáculo que los cíngaros ofrecen a pequeños y mayores, haciendo subir y bajar por una escalera a sus bien adiestrados animales al son de música de trompeta y marcado ritmo de pandero, motiva a grandes cantaores como El Niño de las Marianas, El Cojo de Málaga y  Bernardo “el de los Lobitos”, que le dedican sus letras y melodías en aire de tientos y tangos.

   Aunque originariamente el motivo de la mariana está ambientado en un contexto en el que se utilizan instrumentos como la trompeta, el tambor o las castañuelas, la adaptación flamenca sólo se acompaña con la guitarra.






AUDIO
"Con mi Mariana"
Mariana.
Letra y Cante: FELIPE LARA
Guitarra: Félix de Utrera.
Grabación de 1.971.



CON MI MARIANA
“mariana”

Yo vendo peroles,
yo vendo peroles,
con mi Mariana;
ay, lucen como soles.
Tron lo ron,
tron lo ron,
lo, lo, loro; lo, lo, leiró;
tro, lo, lo, loró; lo, lo, loró, lerá.

Vamos Mariana vamos
que llegamos muy tarde a la casa
y no quiero que nos coja en la ventana
la lunita clara.

No reñirle más a mi mariana,
que ella es muy buena (bis);
ella con nadie se mete
y a mí me da mucha pena,
Pena, leéle. Leéle.

Como la quiero,
la quiero yo.
El día, que Dios no lo quiera,
la vea llorando,
yo buscaré al culpable
pa ajustarle las cuentas
de lo que está pasando.



Enlaces:



*****

Cuando llegará el momento
que las agüitas vuelvan a sus cauces;
las esquinas con sus nombres:
ni reyes, ni roques, ni santos, ni frailes.

(...)

Tú no pierdas hermano la esperanza
que el mañana llegará,
que donde hubo candelas
rescolditos quedan 
y humo saldrá.


Mariana de F. Moreno Galván
Grabada por José Menese.
LP: "Renuevos de cantes viejos". 1.970